Invertir poco en publicidad no da resultados
No todos los emprendimientos viven la publicidad desde la misma experiencia ni cuentan con los mismos recursos para documentarla.
- El miedo antes de invertir en publicidad
Al inicio se podría decir que lo que más me frenaba no era tanto la falta de dinero, sino el miedo a invertirlo en publicidad y no ver resultados. Como emprendimiento pequeño, cada gasto cuenta y la idea de pagar anuncios se sentía como un riesgo muy grande. Pensaba que ese dinero podía perderse sin llamar a ni un solo cliente nuevo y eso me hacía que dudara mucho antes de tomar la decisión.
- La creencia de que la publicidad es solo para marcas grandes
Durante mucho tiempo creí que la publicidad era algo exclusivo de marcas grandes que tenían equipos de marketing y presupuestos altos. Veía anuncios en redes sociales y pensaba que un negocio pequeño como el mío no tenía espacio ahí. No entendía que la publicidad nos permite competir a nivel local y llegar justamente a las personas que están cerca.
- El primer acercamiento a la publicidad
Cuando decidí invertir lo hice con un presupuesto muy pequeño. No esperaba grandes resultados, pero sí quería probar. Al principio no hubo un aumento inmediato de clientes, pero empecé a notar algo muy importante y era que las personas ya me reconocían. Algunos clientes llegaban diciendo que me habían visto en redes o que les había llamado la atención un corte.
- El aprendizaje sobre el presupuesto
Con el tiempo entendí que el problema no era la cantidad de dinero que estaba invirtiendo, sino la falta de información sobre cómo usarlo. Al aprender sobre segmentación y publicidad local me di cuenta de que incluso con un presupuesto bajo se puede lograr visibilidad si se tiene claro a quién se quiere llegar y qué se quiere comunicar.
- El consejo desde la experiencia
A otros emprendimientos que sienten que no tienen suficiente dinero para hacer publicidad, les diría que empiecen de a poco, pero que empiecen. No es necesario invertir grandes cantidades desde el inicio. Lo importante es tener claro el mensaje, mostrar bien el producto o servicio y enfocarse en el público cercano. La publicidad, bien utilizada, puede ayudar a crecer incluso cuando el presupuesto es limitado.



La falta de presupuesto no es el principal obstáculo para hacer publicidad, sino la falta de conocimiento sobre cómo utilizarla. En los emprendimientos pequeños, aprender a planificar, segmentar y comunicar de manera estratégica puede marcar la diferencia entre percibir la publicidad como un gasto o entenderla como una herramienta de crecimiento.