La publicidad solo sirve si vende
En muchos casos, la publicidad se evalúa únicamente por su capacidad de generar ventas inmediatas. Si no hay un resultado económico visible, se asume que la publicidad no funcionó. Esta forma de pensar reduce la publicidad a un solo objetivo y deja fuera otros aspectos importantes que también influyen en una marca o proyecto.
La creencia de que la publicidad solo sirve si vende condiciona la manera en que se mide su utilidad. Esta idea se ha reforzado con el tiempo y hace que se ignore el impacto que la publicidad puede tener más allá de lo económico. Reconocer esta percepción permite entender por qué muchas personas dudan de invertir en publicidad desde el inicio.
